• Por la República Popular

  • Entradas recientes

  • Archivos

  • Libertad Presos Politicos!

  • Revolución Naxalita!

  • Artículos Presos Politicos

  • Canción

  • Libro recomendado

    Temas de formación marxista-leninista
  • Contacto y suscripciones

    Si tenéis algún libro en edición digital, algún artículo, crítica o avisar de algun movimiento, manifestación o noticia, podéis usar el siguiente email o redes sociales:
  • Biblioteca

    Temas de formación marxista-leninista

Resistencia: La legalidad


Publicamos tres artículos sobre la legalidad encontrados en el numero 53 de la revista Resistencia, Organo del PCE(r), en febrero de 2001.

La resistible atracción de la legalidad

Los militantes del PCE(r) no sólo no buscamos reinsertarnos, sino que hacemos todo lo posible por fortalecer la organización clandestina y el trabajo político ilegal. Esta es una posición invariable, de principio, de nuestro Partido, y debemos perseverar en ella. Esta cita del Informe Político aprobado en nuestro IV Congreso define con claridad lo que queremos decir cuando en el título se habla de la atracción de la legalidad: la integración en las instituciones del régimen. Por supuesto, y debemos dejarlo claro desde el principio, el PCE(r) no sólo es un partido ilegal, reconocido incluso como tal por los tribunales fascistas, sino que está decididamente en contra de esa legalidad.

Pero también es cierto que nosotros hablamos habitualmente del trabajo en la legalidad o de trabajo legal para referirnos al trabajo abierto entre las masas que realizan nuestros militantes y organizaciones partidistas, para distinguirlo del trabajo clandestino que, normalmente, llevan a cabo camaradas no fichados o que están en la clandestinidad. En la práctica, ambas labores se complementan, forman parte de una misma actividad revolucionaria dirigida por un centro único y deben ser realizadas a resguardo de las miradas de los polizontes.

A nadie se le escapa que ese trabajo más abierto o semilegal del Partido, sobre todo en actividades de propaganda y agitación, ha alcanzado en los últimos años bastante amplitud y una relativa envergadura, sobre todo si tomamos como referencia el periodo de los años 80 y primera mitad de los 90. Esto demuestra que nosotros nunca nos hemos negado a aprovechar toda posibilidad o resquicio de trabajo en la legalidad del sistema; pero basta recordar las periódicas redadas, las torturas, encarcelamientos y hasta asesinatos que han venido sufriendo nuestros militantes durante esos años, para comprender que era imposible actuar de manera distinta a como lo veníamos haciendo: desde la más estricta clandestinidad y perseverando en nuestro trabajo duro y sistemático para ligarnos estrechamente a las masas, en particular a los obreros más avanzados. Fruto de este largo, paciente y costoso trabajo ha sido, precisamente, el que en la actualidad hayamos logrado hasta cierto punto imponer nuestro derecho a difundir abiertamente entre los obreros y demás trabajadores nuestras ideas democráticas y revolucionarias, sin tener que rebajarlas ni un ápice.

Naturalmente, el contemplar nuestra propaganda expuesta al público y a nuestros militantes y simpatizantes repartir hojillas a las puertas de las fábricas o en los nudos de comunicación, ver incluso en ocasiones nuestras pancartas y banderas en las manifestaciones, no ha dejado de causar extra-eza a más de uno que recordaba que hasta hace bien poco pronunciar las siglas del PCE(r) era poco menos que hablar de las catacumbas; ¿Ya no os detienen como antes?, preguntaba un trabajador de RENFE a un simpatizante que le entregaba una octavilla. Pues bien, el trabajo abierto es una conquista impuesta con la sangre de nuestros mártires y los años de encierro de nuestros presos, el fruto de nuestro combate de más de 25 años contra el régimen y de la fidelidad a nuestros principios comunistas. Ese, junto con la debilidad y la crisis política que sufre el régimen, es todo el secreto de que, por ahora, ya no nos detengan como antes. Y, como tal conquista, desde luego que tenemos la intención de mantenerla el mayor tiempo posible y de sacarle el máximo de provecho, sin perder de vista, eso sí, que la legalidad del régimen es, en realidad, una continua amenaza que pende sobre nuestras cabezas; se está continuamente expuesto a que te caigan encima todas las leyes del régimen, estás permanentemente a la vista de chivatos, provocadores y servicios de información varios. De tomas de contacto en comisaría, retenciones policiales por nimiedades, presiones en el trabajo para que el patrón te eche, llamadas telefónicas amenazantes, seguimientos asfixiantes y otras formas de presión y control policiales, saben cantidad los militantes y simpatizantes que están en la legalidad. Y todo ello sin contar que eres un permanente hilo que conduce al aparato clandestino del Partido y a su Dirección; a ellos sí les van a detener en cuanto puedan, como ha ocurrido en París.

L. Carmona

El trabajo en la legalidad sirve a la clandestinidad

¡Cuántas veces no habremos repetido esta consigna! Y hoy tenemos que volver a ponerla a la orden del día porque es el único remedio que conocemos para vencer la atracción de la legalidad. Conviene no perder de vista esto de la atracción, porque aunque el régimen tenga que tragar por el momento con que podamos hacer un trabajo un poco más abierto, no por eso renuncia a poder integrarnos en su legalidad, a ver si de esa manera -decía el Informe ya citado-mordemos el anzuelo, nos contentamos y nos dejamos domesticar en su legalidad, tal como consiguieron hacer con los carrillistas y otros lacayos y rufianes más izquierdosos, pero tan cobardes y tan rastreros como ellos. No podemos, por tanto, descuidarnos ni acomodarnos a esa legalidad, esforzándonos por vencer continuamente la ilusoria atracción que ejercen los caminos más fáciles.

Es verdad que el trabajo semilegal nos reporta algunas ventajas, eso no vamos a negarlo, sobre todo en el terreno de la propaganda; el que la gente tenga ciertas facilidades a la hora de acercarse a nosotros y conocer nuestra política está acelerando su toma de conciencia a la vez que se establecen nuevos lazos entre el Partido y las masas. También es cierto que desde la semilegalidad se pueden resolver ciertos problemas prácticos que desde la más estricta clandestinidad se hacen muy complicados; no en vano se dice que los camaradas que están en la legalidad son como los ojos, oídos y manos de los militantes que, desde la clandestinidad, están dedicados a las labores partidistas. Pero lo que nunca se puede pensar es que en la legalidad se puede hacer de todo. Eso es lo que desea el régimen que pensemos, al tiempo que, para ablandarnos, descarga todo su arsenal sobre los camaradas que están en la clandestinidad.Eso sí, eso no, es lo que parecen decirnos continuamente.

Debemos tenerlo siempre claro: el trabajo en la legalidad siempre será limitado, provisional y condicional. Limitado porque el régimen nunca va a permitir que la clase obrera se organice de forma independiente y acumule fuerzas para destruir, precisamente, su legalidad explotadora y opresora. Provisional porque siempre está en su mano decidir qué hacer contigo y en cualquier momento pueden arrasar con todo tu trabajo y mandarte al talego, y sirva la persecución de los jóvenes del MLNV como aviso de navegantes.

Condicional porque el régimen nunca va a desistir de hacerte saber que está ahí, que no te pases, que mira que vamos a por ti con todo el peso de nuestra legalidad; unas veces te dará un toque, otras te detendrá o lo hará con el que tienes al lado, al mismo tiempo que, como complemento, te van a ofrecer la zanahoria de la acomodación, de ¿ves como se puede dentro de unos límites? ¿ves como puedes hacer trabajo de masas si te olvidas de revoluciones, violencias y otros radicalismos inútiles?

Como decíamos al principio, ambas formas de trabajar, la semilegal y la clandestina, son complementarias, pero la principal sigue siendo la clandestina, tal como queda recogido en los Estatutos del Partido: En las condiciones actuales, en que las formas legales de lucha han dejado de ser determinantes para el desarrollo del movimiento revolucionario, sigue siendo válido el principio leninista de aprovechar la legalidad y la semilegalidad para favorecer el fortalecimiento del aparato clandestino del Partido e impulsar hacia adelante todo el movimiento de resistencia popular.

No te despistes, colega

  • Hace muchos años que en el Partido se llegó a una conclusión: sólo se puede dirigir a la manera revolucionaria desde la clandestinidad. Profesionalización, visión de conjunto, capacidad de análisis, estudio y profundización en los problemas y el poder prever y anticiparse a los acontecimientos, estas cosas, no nos engañemos, sólo se pueden hacer desde la libertad que da el estar a resguardo de las presiones policiales y del régimen en general, de poder sortear su juego de combinar el palo y la zanahoria.
  • Aviso para olvidadizos y liberales en general: los hábitos de trabajo clandestino deben impregnar continuamente nuestro trabajo, sea cual sea la situación, semilegal o clandestina, en que se realiza. El cumplimiento estricto de las normas de seguridad, en especial en todo lo referente a las relaciones con la Dirección, tender a tener siempre un área del trabajo opaca a las miradas de la policía, no dejar de pensar que mañana pueden detenerte y tu caída debe afectar lo menos posible al trabajo realizado y a los demás camaradas, son algunas líneas de actuación a tener siempre presentes.
  • Por supuesto, nunca hay que dejar de hacer lo que hay que hacer porque penda sobre nosotros la presión y el chantaje policiales ¡Búscales las vueltas!
  • Por último, hay un aspecto de la militancia comunista que, aunque no esté oficializado en ningún punto concreto de los Estatutos, nos viene impuesto por la naturaleza fascista y criminal del régimen: todo militante debe estar dispuesto a pasar a la clandestinidad cuando las necesidades del Partido así lo demanden. En este sentido, el trabajo en la legalidad viene a ser como una escuela de clandestinidad. No lo olvidemos.
Anuncios
Deja un comentario

2 comentarios

  1. Mario

     /  9 julio, 2012

    En la actualidad el PCEr puede aprovechar algun margen de la legalidad? Es decir, hacer actividades como repartir octavillas, llevar una bandera del partido etc. etc. Es punible legalmente??
    No se como esta el PCEr actualmente, pero que condiciones de trabajo legal podría aprovechar un militante? saben algo del tema?

    Saludos

    Responder
    • No somos del partido por lo tanto no podemos extendernos mucho en el conocimiento de la respuesta. No se si te multaran/encarcelaran por el simple hecho de llevar una bandera o repartir panfletos con el símbolo del partido, pero si esta claro que si lo haces pasaras a estar vigilado 24/7. Ahora bien, la tarea de realizar trabajo entre las masas no implica poner un símbolo en todo o unas siglas, se puede hacer trabajo de masas sin ponerte que eres del PCE(r) u otra organización perseguida en la frente. Así que trabajo dando “publicidad” del partido poco podrán públicamente, pero trabajo sin llevar esas siglas o símbolo, claro que puede y de hecho lo realizaran en la medida de lo posible. Esto es algo que confunde mucha gente, que como no ven banderas donde ponga “PCE(r)” ya dicen que estos no existen y no están con las masas, casualmente son los mismos que se dedican casi exclusivamente a repartir banderas de su partido a todo el que pasa por la calle. Pero vamos, quien sabe moverse sabe perfectamente que el PCE(r) esta entre las masas y seguirá estando.

      Espero haber ayudado y perdón por la tardanza, se había metido el comentario en la cola de spam.

      Responder

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: